¡Qué delgada es la línea que nos separa!
¿Cómo saber lo que piensas, lo que sueñas, lo que escondes?
¿Llegará el día en que veré a través de tus ojos?
¿Podrás ver el mundo a través de los mios,
sentir lo que siento, saber lo que callo?
¿Podrá nuestra memoria albergar recuerdos gratos,
sensaciones mutuas, momentos compartidos?
¿O acaso estamos destinados a nunca saber el uno del otro
mirarnos desde lejos, anhelando sentir, saber?
Esperando un día que nunca llegará,
el día que tus labios finalmente rocen mis labios,
y tus manos tomen las mías, y te tenga tan cerca,
tan cerca, que al fin seré capaz de ver
a través de tus ojos.
lunes, 25 de enero de 2010
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